4 dic 2013
Mongolia 3/3 - Templo tibetano y Desierto del Gobi
Un interesante paseo por los restos de la muralla China, no la espectacular que sale en todas las revistas, sino una más modesta, construida con el único objetivo de frenas las hordas del gran Genghis Khan e impedir el paso de los caballos gracias a un insalvable desnivel.
Más cautivadora fue la siguiente visita a un templo budista. Al más puro estilo tibetano, con sus millares de pañuelos de colores ondeando en las montañas al viento, los monjes con túnicas naranjas y cabezas redondas y los coloridos templos cubiertos de figuras, ofrendas y budas sin aristas.
El último día quedaba reservado para el gélido desierto del Gobi. Nos adentramos en las dunas montados en un jeep. Una vez en medio de las dunas, unos camellos nos pasearon como si estuviéramos de travesía entre uno y otro oasis. Una muy buena experiencia que terminó con la diversión propia de un niño que resbala por un tobogán. Sólo que esta vez no eramos tan niños y el tobogán era una duna de varias decenas de metros.
Mongolia 2/3 - La tundra y estepa mongolas
Un grupo nutrido de asturianos, madrileños, cordobeses, burgaleses, jienenses... pero también de suizas, germanas y americanas. Sumando llegamos a once jóvenes aventureros que son recogidos por un guía local, el cual nos encamina al primer lugar: el museo nacional de Mongolia. No obstante, estamos en Inner Mongolia y esta parte es formalmente parte de China, si bien sus habitantes se sienten Mongoles (a alguno seguro se le escapa una sonrisa).
Una comida sencilla, china, a base de noodles (espaguetis) con verduras y un atisbo de carne si eres afortunado; aquí puede ser menos de 15 yuanes, que al cambio no llega a 2 euros. Ahora bien, no esperes un lugar limpio, cálido y con un buen servicio. Todo ello dista mucho de la norma general por estos lares.
De vuelta al minibus, nuestra siguiente parada me emociona. Dormiremos en una Yurta, que para los no forofos de los documentales de La 2, son las casas que se construyen los nómadas en la estepa mongola. Mi imagen es algo rústica, con un mástil central y una estructura a base de palos, forrada con unas pieles y algún buen abrigo para cubrir el suelo. De ahí mi decepción cuando, tras 4 horas de pésimas carreteras, lo que encontramos son complejos turísticos de yurtas idénticas dispuestas cual urbanización. Se agradece que tengan dentro una estufa para quemar caca de oveja, pero con luz electrica, televisión y hervidor de agua...
Antes del anochecer montamos en caballo mongol. Y hago hincapié en mongol porque más que un equino imponente parece un pony venido a más. Desgraciadamente, no fue una experiencia agradable. Los caballos estaban muy tensos, no hacían caso a ninguna indicación y uno de los amigos cayó al suelo en un traspiés.
Mongolia 1/3 - Despegue forzoso
De repente, un estridente ruido me hace saltar de la cama. Desorientado en la oscuridad, sin comprender qué pasa ni donde estoy, descubro que es mi teléfono móvil. Lo cojo y reconozco la voz de María: dónde estás? llevamos un buen rato esperándote en el punto de encuentro.
Sin desayunar, sin tiempo para nada más que cerrar el petate, salgo escopetado a XiangYang Lu y asalto al primer taxista: directo al aeropuerto, en 1h sale mi vuelo! Como el taxista que habla inglés no existe aquí en Shanghai, le digo Hongqiao y
le hago entender aeropuerto, imitando un avión que despega de mi mano.
26 oct 2013
Fiestón de Cumple e Inauguración
La mayoría son españoles, entre los que se cuentan numerosos asturianos a causa de un programa de becas de su universidad con la de Hangzhou. Notable la cantidad de arquitectos de profesión. De fuera de la península acudieron un francés que conocí por LinkedIn, una chica de Serbia que trabaja conmigo, dos chicas venidas de Nueva York y algún chino que otro bien allegado.
Con alrededor de 20 invitados, me quedé sin vasos donde servir los brebajes que había preparado. Los invitados terminaron usando ceniceros como reemplazo para acabar con la sangría y los mojitos. Nuestro DJ Turbio, como gusta llamarse Ricardo, se trajo su mesa de mezclas para deleite del público. Suerte que, con los altavoces a tope y todo el gentío, ni los vecinos molestos ni la policía hicieran acto de presencia.
En definitiva, una fiesta merecida para sumar un año más a mi vida, que ya empieza a acercarse a la treintena.
La chinada de la bici
Estaba en la boca de metro con mi super-bici, despidiendo a mi compañero y amigo Ricardo, cuando se nos acerca una china y nos pregunta por el cruce de Changsou Road con Changle Road. Antes de que me diera tiempo a ubicarme, otra transeúnte se adelantó y le dió indicaciones.
Cual fue mi sorpresa cuando la china, no satisfecha con ello, me pregunta si la llevo en bici hasta allí!!! No sabía si creérmelo, pero sí, iba en serio. Así que con gusto se sentó en el portaequipajes y la acerqué hasta allí :)
2 oct 2013
Las Velas
Vacaciones frustradas
La broma pesada viene cuando, pongamos, un martes en el calendario resulta ser festivo. ¿Qué hacemos en casa? PUENTE!! ¿Qué hacen los chinos? Puente a lo chino. Y eso significa cogerse el lunes, pero trabajar el sábado siguiente para recuperar. Peor es cuando el festivo cae en miércoles, puesto que supone trabajar un sábado y un domingo para ajustar los días. Vamos, que es el truco del almendruco: te lo doy por aquí y te lo quito por allí.
El día 1 de Octubre es el día nacional de China, festivo, por supuesto. Conmemora el día en que se fundo la República del Pueblo de China en 1949, precisamente 35 años antes de un lunes yo madrugara y diera la bienvenida al mundo a las 9am.
En una fecha ligeramente anterior, el 18 de Septiembre, las sirenas suenan en China por 4 veces en toda la ciudad. Rememoran la invasión de Japón, pero a un inculto como yo le puso los nervios a flor de piel por unos instantes. Salté de la cama y pensé en meterme debajo de ella por la amenaza aérea.

El caso es que del 1 al 7 de Octubre tenemos vacaciones (trabajando el domingo


El segundo plan era ir a Sanya, en la meridional isla de Hainan, China. Iban varios amigos, pero entre que se pronosticaba mal tiempo y que no oía más que malos comentarios de la ciudad y de sus playas, tampoco me decidí. Después me salió un plan atractivo para ir a una isla cercana a Shanghai (3 horas), sólo 3 días pero incluyendo montaña, playa y el paraíso del marisco chino (nada que envidiar, descuiden sus paladares). Desgraciadamente, dos días antes de salir estábamos a punto de comprar los billetes cuando nos advierten de que probablemente no pudiéramos volver debido a la tormenta que se acerca. En definitiva, otro plan a la basura.
Así que, resumiendo, estas son otras vacaciones en China que desperdiciaré sin visitar algún lugar de interés, más allá de las moles de cemento que se yerguen en la misma Shanghai.
Al menos, para mi goce y disfrute, me han regalado una estupenda bici para moverme por la ciudad. A buen seguro que me animaré a hacer pequeñas excursiones y conocer un poco más lo que esta ciudad tiene para mí.
Un gran y fuerte abrazo a todas y todos.
El gran proyecto
Pues bien, la semana pasada firmamos contrato definitivo después de muchas negociaciones y ya nos hemos puesto manos a la obra. Nada, sólo ha llevado 5 meses!!
Y claro, el nuevo sistema necesita un servidor donde funcionar, así que decidido y con un fajo de billetes de 100 me dirigí al Electronic Market que hay en Xujuahui Road. Me presenté en la tienda donde habíamos confirmado el encargo, donde ninguno de los presentes habla ni papa de inglés. Allí me tuve que hacer entender como si fueramos sordomudos y tirando de Google Translator.

A todo esto, mi pisito sigue mejorando y ahora ya tengo mesa nueva en el salón para poder comer como una persona normal, y no en el sofá malamente y agachado en una minúscula mesita. La he comprado en Taobao, el eBay chino. No busquéis la versión en inglés o castellano, no existe. Sólo de chinos para chinos (y expats).
Os dejo una de esas estampas callejeras que uno no puede por menos que detenerse y tomar una instantánea:
15 sept 2013
Boda china


Para rematar el fin de semana, he hecho un encargo al Pereira chino (Landsea Asia) y el sábado a la mañana me trajeron a la puerta de casa una merluza de 2Kgs, una caja de gambón argentino y otra de chopitos. Con eso y alguna otra cosita, he apañado un intento de paella muy resultón, aunque sin el toque amarillo del azafrán o colorante. Dicen que si se puede encontrar, pero yo no lo he visto.
Para terminar, contaros que el domingo pasado tenía invitación para no una, sino dos bodas chinas. Como todavía estoy en primer curso de desdoble corpóreo, decidí asistir sólo a una de ellas. Más que nada, movido por la curiosidad del evento. Cuando llegué al hotel me encontré que había otras tres bodas y, por el nombre en chino, no sabía a cual tenía que ir. Incluso por la foto de los novios, tan retocados como van, fue difícil discernir cual era la sala correcta. Llegué por fin y me encontré rodeado de chinos, sin un sólo extrajero alrededor. Aquí lo primero es enseñar la guita: a la entrada firmas y das tu sobre con dinero. Se aseguran de que tiene tu nombre escrito, que luego toca recuento! Por lo demás, mucha chorrada hortera, una veintena de platos o más y la ceremonia-boda en sí, bastante sosa y aburrida. Con decir que una sola botella de vino y una de cerveza (del tiempo) por mesa, lo digo todo. En poco más de dos horas la gente empezó a retirarse y se acabó la fiesta.
Hasta la próxima!
1 sept 2013
Habemus casa
Ha costado sacarme de casa de Belén, pero por fin me he mudado a mi pequeño gran apartamento. Finalmente cambié la habitación a la entrada y ahora tengo un salón grande donde hacer vida, con dos sofa-camas para las escasas visitas que sé que no recibiré (males de estar tan lejos) y una mesa que aún tengo que comprar. De hecho, aún estoy comiendo con cubiertos de plástico. Me faltan unas pocas cosas pero cada vez la tengo más habitable. De hecho, y por primera vez en mi vida, ayer visité un Ikea. Estaba tan perdido que, cuando entré, fui a parar directamente a la parte donde se recogen los muebles desmontados!!
Algunos cambios que todavía me cuesta asimilar son, por ejemplo, tener que preocuparme de tener siempre agua embotellada, o manejarme con los electrodomésticos: la lavadora, el microondas, el aire acondicionado... todo tiene los botones en chino y tengo que echar mano de la famosa técnica del ensayo-y-error. Lo mismo con ciertos productos de limpieza, que no sé si estoy usando lejía como suavizante o si friego el suelo con jabón para los platos. Termino oliendo cada bote que abro y, según el tufo que pegue, lo uso para una cosa o para otra.
El otro día, cuando llegué a casa, me encontré en el pomo una nota escrita en chino. Todo preocupado le pregunté a una compañera del trabajo y me dijo que era simple publicidad, gente interesada en alquilar el piso. Creo que a este paso no voy ni a recoger las facturas del buzón. A propósito, a la puerta me encuentro siempre con una gata muy cariñosa. Nos estamos haciendo amigos, yo le bajo leche y ella me maulla y se restriega contra mí en agradecimiento. Quién sabe, quizás termine adoptándola si ella quiere.
Ah, ¿sabéis qué? aquí el arroz en el supermercado lo venden por sacos. Nada de un kilo, el más pequeño es de 5 y los hay de 50 Kgs.
Por cierto, el calor asfixiante ya va remitiendo, los estridentes grillos ya han pasado a mejor vida y se está muy agusto en las terrazas improvisadas. Hoy me he encontrado un karaoke ambulante, haciendo parada en un parque y con un público numeroso y entregado al cante.
Ahora que todo empieza a ir más rodado en esta mi nueva vida achinada, y especialmente para los que empiezan a aburrirse con tanta paja, prometo empezar a publicar cosas más interesantes relacionadas con la cultura y con China en general. Intentaré también montar una galería online donde subir fotos, que merece la pena verlas.
Un abrazo
19 ago 2013
Punto para Hong Kong
Aprisa me dirigí a comprar el billete para el tren express que me lanzaría hasta el mismo corazón de la isla hongkonita. Atónito, durante los 24 minutos de travesía, miraba a través de los vidrios todos esos montes cubiertos de verde naturaleza. Punto para Hong Kong, que ofrece la posibilidad de salir de la ciudad y adentrarse en bosques selváticos para evadirse del acelerado ritmo urbanita.



28 jul 2013
Estabilidad en alta mar
Trabajo
Tras casi 5 meses de ilegal, con visado de turista, sin contrato y cobrando en España... por fin tengo permiso de trabajo y he firmado un buen contrato por 3 años! Tengo 20 días laborables de vacaciones, lejos de los 5 días que tienen la mayoría de los chinos. Seguro médico incluído. No puedo trabajar para la competencia, ni siquiera los 3 meses siguientes después de terminar el contrato. Pero me pagarán 1/3 del salario por esa cláusula. Y esta semana voy a negociar un pequeño cambio para que me cobren menos impuestos, que aquí son un 25% en mi caso (si, ya me estoy poniendo al corriente de leyes y tributaciones y mis cuentas dicen que puedo ahorrarme 1750RMB al mes, más de 200 euros!).
Mañana haré el examen médico y la semana siguiente me voy a Hong Kong para solicitar, de una vez por todas, la visa de trabajo. Pero para esa experiencia me reservo una futura entrada en el blog.
Ah, también he abierto una cuenta en un banco chino, el ICBC (5RMB) con banca online que no hay quien entienda. Así que dentro de unos días tendré mis primeros ingresos en moneda extranjera.
Alojamiento
No cabe duda de que la villa en la que estoy ahora, con Belén y Bertrand, es impresionante. Creo que no se puede aspirar a nada mejor. Aquí los chinos alucinan con estas casonas que tienen, algunas, casi 100 años. Las contemplan como monumentos!!
Pero después del trabajo, el segundo pilar de la estabilidad es tener una casa a la que poder llamar propia. Significa independencia para muchas cosas que, compartiendo esta mansión, se ve a menudo coartada. Así que me puse a buscar piso por la zona y lo he encontrado!! Algunas fotos aquí. Es pequeñito, 46m², pero tiene una buena cocina, una cama enorme en una habitación muy espaciosa y un pequeño salón. Tardo a la oficina unos 8 minutos andando y alrededor tengo todo tipo de comercios y una buena zona de bares de expats. Está escondido dentro de un lane chino, así que es traquilo y alejado de ruidos de la calle. Mis caseros parecen bastante majos, y además hablan inglés. Tengo unas ganas bárbaras de mudarme y empezar a ponerlo a mi gusto, pero el indio que vive en él no se marcha hasta el día 17 de Agosto :(
Comunicaciones
Empecé contratando una conexión VPN para saltarme el cortafuegos chino ($51/año). Luego me puse internet también en el móvil, lo cual es super útil para moverme con el GPS y mostrarle al taxista donde quiero ir (280MB/mes por 20RMB). En cualquier caso, las conexiones son muy muy lentas y China Mobile aún no ha implantado el 3G. El internet del piso se paga por un año completo y cogeré el máximo, 10Mbps, que vale unos 2000RMB me han dicho.
Transporte
Cansado de comprar billetes sencillos para coger el metro, me he comprado una tarjeta para el transporte público por 20RMB, recargable. Los viajes cuestan 3RMB, algo más si el trayecto es muy largo. Lo que me gusta es que no tengo ni que sacar la tarjeta, sólo poner la cartera encima de un círculito y automáticamente te dice tu saldo. También sirve para los taxis.
Dentro de poco iré a comprar una bici para los desplazamientos entre Xuhui y Jingan. O eso, o me compro una moto eléctrica que creo que valen 3500RMB, unos 450 euros al cambio.
Y eso es to... y eso es to... y eso es to...
Y ESO ES TODO AMIGOS
15 jul 2013
Quisiera ser gato
En estos días extraños, de volver a empezar una vida, las emociones y los sentimientos se me atropellan los unos a los otros. Me dejan sensible y desnudo, descubriéndome a mi mismo en ocasiones, fijando nuevamente prioridades que marcarán mi camino en el futuro. En estos días observo, pienso, reflexiono, aprendo, desaprendo, me obfusco, tiemblo, busco un abrazo, añoro y lloro.
Hoy he empezado a buscar mi futuro apartamento con ilusión. También he recibido mis primeras business cards personalizadas con mi nombre y me han dado un cuaderno de Sarment para tomar notas en las reuniones. Ayer estuve tratando de aprender algunas palabras en chino, aunque he de reconocer que sin mucho éxito. Por todo ello creo que soy feliz, a ratos. Y es que, aún cuando estoy convencido de que todo esto me hace crecer, en ocasiones me siento muy pequeño, minúsculo, perdido en esta ciudad, en esta sociedad, en esta vida. A veces me da por envidiar a los gatos que con siete oportunidades tienen más fácil experimentar, caerse y rectificar una y otra vez. O esa estrofa que dice: quien tuviera pa vivirlos otros 80 años, 40 pa equivocarme, 40 pa vivir desengaños.
Un abrazo muy sentido
11 jul 2013
De vuelta
Ahora, tras un extraordinario mes de relax, de buena comida, de aire limpio, de reencontrarme con los míos, de risas en castellano, de cielos azules... tras cuatro semanas contadas día a día en el calendario, estoy de vuelta en Shanghai. Con las pilas bien cargadas, dispuesto a comerme a quien se ponga delante y a sacarle brillo a Sarment, al menos en lo digital.
Todos los posibles contratiempos relacionados con el viaje se fueron esfumando paso a paso. Tras dar por imposible conseguir el apropiado visado de trabajo, obtuve el de turista sin mayores contratiempos (sólo me pusieron pegas una vez). En el aeropuerto me dieron la tarjeta de embarque sin rechistar (a pesar de que mi visado es de 30 días y el vuelo de regreso es para Diciembre), sólo me llamaron la atención por llevar maleta con sobrepeso (tan sólo 2,5 Kg) y, lo mejor de todo, pasé la aduana sin que me abrieran el petate, metiendo en el país mi arsenal de ibéricos y otros víveres (lomo, chorizo, salchichón, lengua, jamón, pimentón, un queso de cabra y unas latas de navajuelas y mejillones en escabeche). Sé que no me durarán los casi 6 meses que pasaré por Asia, pero al menos me servirán para saborear los productos de la añorada tierra mía de vez en cuando.
Algunas de las sensaciones de este primer día de verano en la megalópolis: salir a la calle es como entrar en la sauna de un spa, pero al aire libre; millares de grillos producen un estridente chirrido ensordecedor que enmudece de forma periódica; las camisetas me duran secas menos de una hora y la segunda ducha diaria se hace casi obligatoria.